Si trabajamos juntos, mi prioridad no es que hagas más ejercicios. Es que cada sesión tenga una razón y que tu preparación física te ayude a pelear mejor.
Muchos peleadores llegan al gimnasio con la idea de que cuanto más duro acaben, mejor han entrenado. El problema es que después llegan pesados a la técnica, acumulan molestias o no consiguen transferir esa fuerza al ring, la jaula o el tatami.
No creo en entrenar más. Creo en entrenar mejor.
Por eso mi trabajo empieza entendiendo tu deporte, tu semana real, tus puntos débiles, tus molestias y tu calendario. A partir de ahí se decide qué fuerza necesitas, qué acondicionamiento tiene sentido y qué carga puedes tolerar sin hipotecar tus sesiones técnicas.
Cada ajuste parte de una pregunta sencilla: ¿esto hará mejor peleador al atleta? Si la respuesta no está clara, no entra en el plan.
Mi objetivo es que llegues más fuerte, más rápido, con mejor cardio y con menos fatiga acumulada cuando toca rendir de verdad.
3+
años trabajando con peleadores
100%
especializado en combate
1
revisión semanal mínima
24 h
respuesta habitual en el 1 a 1